Anatomia dental

Un diente es un órgano blanco mineralizado establecido en el maxilar, cuya parte visible surge del hueso. Los dientes permiten masticar la comida, lo que constituye la primera etapa de la digestión. Al sostener los labios y las mejillas, los dientes desempeñan un papel importante en la estética de la cara y en la pronunciación de los sonidos.

Un diente es un tejido vivo, rodeado por nervios y vasos sanguíneos. La zona visible del diente, llamada corona, esta cubierta de esmalte, que es la sustancia más dura del cuerpo. Los nervios y los vasos sanguíneos alcanzan el centro del diente por el ápice y forman la pulpa, que se encuentra dentro de la dentina, un tejido calcificado menos duro que el esmalte. Cada diente dispone de una o de varias raíces establecidas en el maxilar, y rodeadas de cemento, que se une con el hueso alveolar gracias al ligamento periodontal.

 

 

En los seres humanos hay dos series de dientes establecidos en la encía, en la cual una reemplaza a la otra : Los dientes primarios (dientes temporales o dientes de leche) y los dientes permanentes (dientes definitivos o dientes adultos). Los 20 dientes primarios aparecen entre los 6 y 30 meses de edad. La erupción de los dientes permanentes es mas amplia, entre 32 dientes, y comienza a partir de los 6 años y termina a los 12 años. Los últimos cuatro molares, los dientes de la sabiduría, pueden permanecer en el interior o hacer erupción al principio de la edad adulta.